Otro blog mas
Y a mí que no me parecen bien algunas webs de enlaces…
Tenía esta entrada en la cabeza desde hace tiempo. Tanto como el que ha pasado desde que suscribí el manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet (y de esto hace ya cerca de mes y medio)… Finalmente, hoy me decido a hablar de lo que creo que debería ser castigable en la red. Vayamos por pasos…
En primer lugar, no tengo nada en contra del P2P, principalmente por dos motivos:
- Quien comparte algo, lo que sea, digital, en una red P2P, no lo hace para lucrarse (y, en la práctica, invierte en el esfuerzo un ancho de banda de subida que, en este país al menos, se paga a precio de oro). [De hecho, sí hay quien intenta sacar tajada: los que comparten archivos con contraseña e intentan obtener un rescate por esta... pero la 'comunidad' ya se encarga de 'lincharles' adecuadamente (o al menos lo hacen las comunidades por las que me muevo/he movido)]
- Si bien opino que las discográficas y distribuidoras de cine pierden ingresos a través del P2P,
- también estoy seguro de que nadie se cree sus cifras de pérdidas (al fin y al cabo, si Pixbox ofrece todo su catálogo por 6 euros al mes, difícilmente va a poder defender la industria que nadie que se descargue música le perjudique en más de esos 6 euros mensuales, a no ser que demanden de la misma forma a Pixbox, menos la tajada que se lleven)
- los que me preocupan son los creadores, no los intermediarios. Y a los creadores no parece que les vaya tan mal, últimamente
- a pesar de que a las industrias del disco y el DVD no les guste acordarse de ello, hay industrias que sufren más los efectos de la ‘piratería’: como mínimo la industria del videojuego y la subindustria de la triple equis. Y curiosamente a estos no se les oye escudarse en la pobre excusa del P2P para solicitar la ayuda de las arcas públicas ni de del ejecutivo, el legislativo ni el judicial: dedican sus esfuerzos, de manera bastante más inteligente, a buscar nuevos canales de distribución, nuevos modelos de negocio… y a perseguir a los piratas industriales.
Y ahí es donde me duele el tema de las webs de enlaces (que, como recordaba Miquel Peguera, no son delito, y seguirán sin serlo mientras no se cambie la legislación española sobre propiedad intelectual).
- Las webs de enlaces no son P2P: son una cosa centralizada, nada de entre iguales, tienen un responsable o responsables.
- En las webs de enlaces sí hay lucro (o, como mínimo, sí es fácil ver cómo puede haberlo).
- Ningún usuario de P2P le puede hacer suficiente daño a la industria como para que esta se inmute, pero la acción de una web de enlaces sí (o al menos eso cree aquí su humilde y poco informado servidor).
¿Todas las webs de enlaces son, por tanto, tan nocivas como para merecer el cierre administrativo? No, desde luego que no. Para comenzar, es esencial respetar los derechos que nos garantiza la Constitución y el resto de leyes en vigor. Y nada que implique el cierre de una web debería hacerse sin pasar por el sistema judicial. Naturalmente. A pesar de lo cerriles (tercera acepción del DRAE) que puedan resultar determinados legisladores. Y exaltarse porque alguien pueda intentar colar algo así en una ley presuntamente inofensiva me parece muy natural.
Ahora bien, no sé quién dijo que si había que elegir entre la incompetencia o la mala fe cuando algo parece hecho con muy mala baba uno debía inclinarse siempre por la primera opción, pero tenía muchísima razón. En este caso, no lo dudo, había una dosis más que notable de mala fe, puesta por el ‘lobby’ de las “industrias culturales” (si esas dos palabras juntas no son el mejor ejemplo posible de oxímoron, no sé cuáles pueden serlo (estoy seguro de que existen militares inteligentes)). Pero esa era la mala fe (y la ignorancia necesaria) de intentar acabar con el P2P, no la de atentar contra la libertad de expresión: que el redactado del celebérrimo “Anteproyecto de Ley de Economía sostenible” permita usarlo para atentar contra ese derecho fundamental es un accidente motivado por la incompetencia de (¿casi?) todos los implicados en el desaguisado. Sé perfectamente que es una cosa no demostrable (los culpables serán los primeros en defender su competencia, demostrando por el camino su falta de ella), pero como todo el mundo tiene derecho a una opinión, yo me reservo la mía ;-).
Y entonces… ¿cómo lo resolvemos? Confesando de nuevo mi desconocimiento casi total de la materia (que me temo que no es mucho mayor que el de muchos de los que han dado ya su opinión sobre el tema, especialmente aquellos que han hecho mucho ruido) a mí me atrae poderosamente el concepto de “safe harbor” que se incluye en el título segundo de la muy criticada (con razón) Digital Millennium Copyright Act, que protege a los prestadores de servicios de la legislación si se comprometen a comportarse como ‘puertos seguros’ y bloquean de manera diligente los contenidos que infringen la legislación sobre propiedad intelectual al ser notificados de tal infracción (con las esperables garantías para poder alegar). Introduciendo [bien] algo así en la legislación española, las webs de enlaces se dividirían rápidamente en las ‘especialistas en materiales más allá de la legislación de propiedad intelectual’ (que estarían jugando con fuego) y el resto del mundo (permitan que opine, de nuevo, que el resto del mundo se iba a demostrar muy escaso). Y a la industria le bastaría, para amargar la vida del webmaster de turno, con apostar a un francotirador (sirve un administrativo mileurista medianamente formado) sobre la tecla de F5 del navegador: nuestro hipotético webmaster no tiene un pelo de tonto y sabe bien cuándo el ‘torrent’ de turno es el último disco de Alejandro Sanz (y, por tanto, le conviene retirar el enlace a la voz de ya) y cuándo se trata de un material potencialmente más nocivo pero más allá del alcance de las leyes del copyright.
Una legislación así (esto es, ilegalizando cierto tipo de webs de enlaces y protegiendo los “puertos seguros”) no iba a parar el P2P (he dicho ya que no tengo nada en contra de este, me parece recordar), ni [suponiendo una buena redacción y su posterior buena aplicación, que no es poco suponer] tampoco atentaría contra la libertad de expresión. Pero a los “piratas industriales” sí les iba a desinflar el negocio. Y eso, qué quieren que les diga, no me parece mal…
XSS en algunos temas de WordPress
Hace un par de días un compañero de trabajo me avisaba de que la web de Mosaic, en la que hago “más o menos” de responsable técnico tenía un problema de XSS (inyección de código) en el formulario de búsqueda.
Alarmado, rápidamente actualicé la versión de WordPress a la 2.9.1, pero no conseguí solucionar el problema. La prueba era fácil, poniendo este sencillo script en el formulario de búsqueda
<script>alert("hola");</script>
Se abría un cuadro de diálogo de alerta.
Hoy, con tranquilidad, me he dedicado a investigar. El error se produce sólo en algunos blogs de WordPress, no en todos. Por tanto no es un problema del gestor de contenidos.
Después de algunas pruebas y algunos cambios, el error ha aparecido. Es un problema de algunos temas de WordPress y es muy fácil de arreglar. En el formulario de búsqueda de los temas que tienen la vulnerabilidad podemos ver algo parecido a esto:
<label for="s"><input type="text" name="s" id="s" size="50" maxlength="200" value="<?php echo get_search_query(); ?>" /></label>
El problema es el echo del código php. Eliminándolo se elimina el problema. Fácil :)
Actualización: Tal como apuntan Javier y Oscar en los comentarios, el problema no es tanto del echo (que permite mostrar la cadena buscada) como el hecho que no se filtre adecuadamente get_search_query().
Por tanto, tal y como propone Javier, en vez de eliminar el echo la solución más elegante es <?php echo htmlentities(get_search_query()); ?>
Disney KeyChest: ¿interoperabilidad y DRM?
Esperar algo bueno de la Walt Disney Company en cuanto a propiedad intelectual es algo que no esperaríamos la mayoría de los mortales (al fin y al cabo, es uno de los principales culpables de las incomprensibles extensiones del copyright cada vez que los primeros cortos de Mickey Mouse están a punto de ‘caer’ en el dominio público) pero parece ser que su iniciativa KeyChest va por el buen camino…
Uno de los principales problemas del DRM (si no el principal problema) es la absoluta falta de interoperabilidad: si compro un episodio de televisión en iTunes voy a tenerlo que ver en el ordenador o en un iPod o un iPhone. De la misma forma, si me bajo música de Pixbox, no voy a poder reproducirla jamás en un iPod. Obviamente, la solución es matar el DRM: un MP3 comprado en iTunes sonará en todos los ordenadores y reproductores en que lo cargue. Pero si bien en cuestiones musicales la industria ya ha cruzado ese Rubicón, también es cierto que, por un lado, los modelos de alquiler y similares (Spotify, Pixbox…) tienen un sentido y que, por el otro, en el audiovisual la industria (con Disney a la cabeza) no parece demasiado dispuesta a acabar con el DRM.
Una vez [tristemente] descartada la opción del fin del DRM, parece que la única otra alternativa es la de fomentar, tanto como sea posible, la interoperabilidad: tecnologías y acuerdos entre propietarios de derechos, distribuidoras y fabricantes de dispositivos para permitir que el esquema de DRM de un fabricante amplíe el espectro de dispositivos en que se pueden reproducir sus contenidos a los de la competencia. Y ese es el juego al que parece que quiere jugar Disney con KeyChest. En un momento en que, como sucedió en el mundo de la música, la caída de ingresos por el canal DVD/Blu-ray no se ve compensada por el aumento de los canales digitales, parece de cajón que la industria debe dar un paso adelante (o pasito, que el de verdad sería, insisto, la abolición del DRM).
Como siempre, a pesar del músculo de la Disney y sus propiedades mediáticas, un esquema así depende para su éxito de los ‘partners’ que se consiga invitar a la fiesta. Como era inevitable, KeyChest nace con un competidor, DECE, que tiene un ‘club de amigos’ bastante envidiable: Fox, Lionsgate, NBC Universal, Paramount y la Warner por lo que respecta a proveedores de contenidos y Motorola, Panasonic, Samsung, Sony y Toshiba en el campo de los fabricantes de dispositivos…
Habrá que seguir a la espera, pero parece que la industria parece, a cambio de no firmar el fin del DRM, dispuesta a aflojar un poco sus grilletes…
Related articles by Zemanta- Is Hiding A New DRM Standard Behind The Guise Of ‘It Works On Any Device’ Really That Compelling? (techdirt.com)
- DECE & Keychain both laying claim to friendly DRM of the future title (engadget.com)
Shopping Experience, HK
Disculpen que interrumpa brevemente el plácido silencio últimamente habitual por estos pagos, pero creo que la cosa lo merece. Han pasado ya 24 horas del evento, y todavía no consigo recuperarme…
Ayer servidor comenzó el año yendo de compras. Y acabó cayendo en una de las múltiples sucursales que tiene en Hong Kong la cadena Broadway (ojo, que la combinación de cantonés y mala web puede herir un poco a los que sigan el enlace) para ver si me decidía a comprar un Vaio X (pista: la configuración que sale en España por 1,530 euros y se tarda “entre dos y tres semanas en servir” aquí te la llevas puesta por unos 9,500 dólares de Hong Kong (o ‘Jonquis’), dejaremos como ejercicio al lector la conversión de moneda y estimar si vale la pena o no con un teclado americano (la incógnita también se desvela dos párrafos más adelante, para lectores poco trabajadores)).
Vayamos por pasos (vayan añadiendo ustedes un ‘igualico que en mi pueblo’ al final de cada uno ustedes mismos):
- En exposición tenían el modelo dorado, pero en catálogo también está en negro. Al pedir si me lo podían enseñar, no solo lo hicieron sino que se disculparon por tenerlo como modelo en exposición.
- Al decidir que me quedaba el dorado (incógnita desvelada), y una vez pagado, me sacan el ordenador de la caja, me preguntan si mejor en inglés (mi cantonés no es demasiado allá, confieso) y me lanzan la primera instalación.
- De golpe aparece un dependiente por detrás ‘armado’ con una silla. Para que servidor pudiera sentarse mientras tanto, no fuera a cansarse.
- Acabado el primer inicio, me dejan allí, conectado a la WiFi de la tienda, por si quisiese bajarme algún ’service pack’ o cualquier cosa. Sin prisas (a pesar de que la tienda tenía una afluencia de público más que notable).
- Una vez concluido el asunto, me vuelven a empaquetar el ordenador y, por si la amabilidad no hubiese sido suficiente, añaden un par de tonterías de cortesía: un nano ratón de esos que provocan síndrome de túnel carpal con solo mirarlos y un auricular-micrófono de oreja. Bagatelas, sí, pero gratis. Para rematar, para una amiga que había soportado el proceso con una envidiable mezcla de estoicismo y envidia (el cacharrito es muy mono), un par de detallitos Hello Kitty (que, pese a que a ella no le entusiasmasen, por aquí es toda una religión).
Pues eso, que igualico que en mi pueblo. La próxima cosa que me compre en España va a causarme un serio trauma, me temo…
Nuestro Top 40 del 2009
Parece que se acaba el año (yo sigo buscando desesperadamente mis meses de octubre y noviembre: si alguien los ha visto, que avise) y toca hacer las listas de costumbre de fin de año (también cerramos década, pero con eso no me voy a atrever).
De la mía, poco que decir:
Pocas cosas '2009'...
Al fin y al cabo, la mantiene last.fm desde hace unos cuantos años… Pero este año voy a destacar la nuestra, la del medio millón de usuarios que tiene el servicio: Last.fm’s Best of 2009. Me quedo con ella porque creo que destaca muchos de los aspectos que hacen que me gusten tanto tanto last como la filosofía de la web 2.0: efecto red, filosofía abierta, ‘data inside’, personalización…
Por una vez, no llegué muy tarde...
Y es que juntar la agregación de todos los datos con la de tus datos hace que todo ‘top 40′ se conviera en tu ‘top 40′. Y eso… mola (incluso cuando te recuerdan que sí, que has oído una de Kelly Clarkson en el último año).
Ahora mismo aún falta publicar la parte de la lista que va del 10 al 1 (imagino que lo harán esta tarde y me pillarán en un avión, esloquetiene…), pero no dejéis de visitar el Last.fm’s Best of 2009.
(Para los interesados en “listas de la década”, la opción ‘generalista’ sería The Noughtie List: the 2000s in Review y la ‘musical’ Best of the Decade (2000-2009) Online Music Lists…
¿Quieres enseñar estándares web en la universidad?
La universidad es la UOC, la titulación es el grado de Multimedia y la asignatura se llama Lenguajes y estándares web (también buscamos gente para unas cuantas asignaturas más…).
Los materiales del curso, que imagino que os gustarán, los conforman los primeros 38 artículos del Opera Web Standards Curriculum. Sí, traducidos al español y al catalán por cortesía de la UOC :-). Aún no puedo publicar el enlace a esas traducciones, porque no están acabadas de maquetar, pero en breve os cuento.
Lo malo, me temo, es que vais a tener que trabajar conmigo :-P.
En fin. Que si os interesa la cosa (aparte de unos sólidos conocimientos de (X)HTML y CSS, se exige titulación universitaria, me temo, y se valorará mucho un enlace a un buen portafolio) os podéis pasar por el siguiente enlace (y por favor, intentad no despotricar mucho del formulario que, siendo generosos, “podría ser mejor”): Desarrollo web con estándares (HTML, CSS, JavaScript, PHP,…).
También os pueden interesar otras ofertas del grado de Multimedia: Diseño web y arquitectura de la Información, Diseño de Interfaces Multimedia, Diseño gráfico, Matemáticas y Física para Multimedia, Tratamiento digital de audio, imagen y vídeo o Gráficos 3D. O el resto de ofertas que se acaban de abrir para muchos de los grados de la universidad.
En defensa de los derechos fundamentales en internet
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia”
Una vez dicho lo cual, por favor leed ¿Me van a desconectar de Internet si uso redes P2P?, que aclara bastantes cosas sobre el anteproyecto de marras.
“En cinco años esto desaparece. No habrá ni canciones ni música” (sic)
Así titula (sin el ’sic’) El País su noticia sobre 200 personas manifestándose (sí, la noticia tiene algo más de dos palabras por manifestante, o aproximadamente una palabra por cada cuatro firmantes del manifiesto que han presentado…) para exigir medidas proteccionistas para la venta de discos (ellos afirman que la música)…
Las declaraciones que hablan de esta entrada son de Luis Eduardo Aute. Faltaría ver en qué se basa el señor Aute para hacer tales declaraciones. Informarse de cómo va el negocio de la música es complicado en todas partes, como pasa siempre que las cosas están en manos de los lobbies. Pero para que la música se acabe en cinco años, el panorama español debe ser muy diferente al británico… Y es que hace unas semanas uno de los blogs del Times, Times Labs Blog miraba los números del país de los Beatles y, curiosamente, no le acababa de salir un panorama tan desolador…
¿Mal para la música o para las discográficas?
Veamos, desglosados, los cinco apartados de la gráfica:
- En primer lugar tenemos los ingresos por ventas de discos que se han llevado las discográficas. Que, efectivamente, se han despeñado, casi un 27%, en el periodo, desde más de 1,000 millones de libras a menos de 800.
- En segundo lugar tenemos los ingresos por directos que se llevan los artistas. Que, curiosamente, se han disparado, algo más del 70%: de 430 a 730 millones anuales.
- En tercer lugar tenemos lo que recauda PRS (una SGAE británica) por reproducción en lugares públicos, que también ha subido, un 27%, de 420 a 535 millones anuales.
- En cuarto lugar, lo que han perdido los artistas por ventas de discos: como las discográficas, casi el 27%. A diferencia de ellas, de un pastel “un poco” más pequeño: de 152 a 112 millones anuales (¿Cómo? ¿Que los artistas se llevan 7 veces menos que las discográficas por sus discos vendidos? Qué cosas…).
- Finalmente, los ingresos de los promotores de conciertos por la música en directo, que han subido un 70%, de 48 a 81 millones de libras al año.
Sumando, los artistas en reino Unido han pasado de ingresar 583 millones de libras anuales en 2004 a 844 millones en 2008, para un incremento de casi el 45%. Distribuido, eso sí, a los que se van de bolo en bolo, más que a los que viven del fenómeno “greatest hits”…
Y, en global, la industria musical británica, a pesar del diabólico P2P, se mantiene poco más o menos constante, alrededor de los dos mil millones de libras anuales (faltaría incluir el “merchandising”, claro, que algo me dice que tampoco ha bajado, pero no hace falta que seamos tan malos con los “pobres” señores de las discográficas):
Pero... ¿no habíamos quedado que las cosas iban fatal?
Es probable que en España, dada la absoluta falta de transparencia que padecemos, nunca sepamos cómo les va realmente a los músicos. Pero, a falta de luz y taquígrafos, voy a sospechar que la cosa se mueve por derroteros como los británicos (aunque a escalas mucho más pequeñas, desde luego) y que la cacareada “ley de la música” es, más bien, una “ley de las discográficas” patrocinada por dos mil músicos que o no están muy bien informados o no están dispuestos a irse de bolo (si es porque están cansados de todo o porque ya no llenan, tampoco lo sabremos nunca).
Una de soft para Symbian S60…
Una plataforma en vías de extinción. Pero con algunas aplicaciones interesantes.
De los sistemas operativos para ’smartphones’, probablemente, ahora mismo, sea Symbian S60 el que más complicado lo tiene para sobrevivir: nadie duda de la capacidad de Apple con el iPhone, de Google y Android, ni de la adicción que provocan las CrackberrysBlackBerrys entre sus propietarios. Tampoco puede dudar nadie del músculo económico de Microsoft (y aún menos de su obstinación) para mantener con vida Windows Mobile cuanto sea conveniente. Pero S60 tiene competencia hasta en su propia casa: parece que Nokia ha renunciado a usar S60 (en ninguna de sus variedades actuales, las 3rd y 5th editions) en su gama enseña, la N, que parece que se pasa a Maemo, una variante de Linux que, precisamente por ser Linux, parece ahora mismo tener más aplicaciones y desarrolladores que unidades vendidas en el mercado [exageración, sí, y poco documentada, pero me juego un café a que en la ratio aplicaciones desarrolladas/unidades vendidas ganan de largo a cualquier otra cosa].
Con lo que probablemente mi N97 acabe siendo una pieza para el recuerdo. Y es una verdadera lástima. Porque, para mi gusto, no hay ningún otro teléfono que, en cuanto a hardware, se le acerque ni lo más mínimo: servidor necesita un teclado, y de los dispositivos con teclado que hay actualmente en el mercado o anunciados, nada puede competir con el teclado del N97 (no, los dos Androids de Motorola tampoco, para mi gusto). ¿La prueba? Docenas de conversaciones ‘messenger’, con sus acentos y todo, sin que el interlocutor de turno se diese cuenta de que, al otro lado, no había un teclado de tamaño completo.
En fin. No es la primera vez que apuesto a caballo perdedor por lo que respecta a plataformas tecnológicas (ay, mi Amiga…) ni será la última. Y acabaré rindiéndome algún día y saltando a Android (si sale algo con teclado y un hardware competitivo con Nokia) o Maemo (para cuando el N9×0 de turno sea más un verdadero teléfono que un genial dispositivo/juguete para ‘hackers’ y ‘early adopters’ que, además, también sirve para llamar).
Pero, finalmente, creo que tengo mis necesidades de software para el cacharro cubiertas. Como la tarea de ir localizándolo todo ha sido larga y complicada, y por si aún queda algún usuario de smartphones casado con S60 por ahí, ahí van mis aplicaciones ‘de cada día’…
- Nimbuzz, mi aplicación de mensajería. Con posibilidad de conexión a las redes de MSN y Windows Live, Skype, Yahoo!, Facebook, Googlr Talk, AIM e ICQ, más un cierto grado de interacción con Twitter y, sobre todo, una interfaz que me gusta bastante más que la de Fring, mi anterior cliente favorito.
- Mail for Exchange o Nokia Messaging, de la propia Nokia. Una de las dos debería venir instalada y configurarse sola pero, por algún extraño motivo, no es así. Y luego se preguntarán porque pierden cuota de mercado…
- mobbler, el cliente de código libre para last.fm. Fuera de Reino Unido, Estados Unidos y Alemania (creo recordar), los que quieran acceder a la radio tendrán que pasar por caja. Pero vale la pena. Demostración, además, de las limitaciones estúpidas que impone Apple a sus desarrolladores y que consiguen que tanto el cliente nativo para Android como esta aplicación independiente sean mejores que la más popular. Manda…
- Gmail for mobile, la aplicación Java. Para cuando pasar por el cliente de Exchange o ‘Messaging’ no es conveniente. Muy importante configurarla (Ajustes :: Gestor aplicacs. :: Aplics. instaladas :: GMail :: Ajustes de conjunto) para desactivarle el teclado en pantalla y poder usar toda la pantalla.
- Google Maps for mobile. No hace falta presentarla, ¿no?
- Opera Mobile 10. Uno va a seguir opinando que en 3.5″ no cabe “toda la web”, y que mejor pasar por la “web móvil”, por limitada (¿adecuada?) que esta sea. Pero aún así hay que reconocer que el navegador nativo de Nokia es de lo más limitado que existe. O sea que, para casos de emergencia, Opera.
- PuTTY for Symbian OS. En algún momento me tenía que poner “geeky de verdad”, ¿no? Además, (i) un cliente SSH es una de esas cosas que demuestran porque un [buen] teclado es tan esencial y (ii) los desarrolladores han pensado en la interfaz y en el usuario tipo, construyendo algo que parecería imposible.
- Gravity, mi cliente para Facebook y Twitter (también funciona con instalaciones de StatusNet, el clon de código abierto de Twitter). Otra gran demostración de buena interfaz móvil. Últimamente se han frenado con el brutal ritmo de actualizaciones que llevaban, pero es una de mis aplicaciones favoritas. Tanto, que es la única de pago de la lista. Pocas veces me he gastado €6,40 tan a gusto. El incipiente soporte para Google Reader tampoco puede ignorarse, aunque aún le falta un poco para ser un argumento de venta más.
- Shazam iD. Oficialmente, el ‘reconocecanciones mágico’ sólo funciona para S60 en Reino Unido. En la práctica… no :-).
- Google Search. Finalmente, con búsqueda geolocalizada y activada por voz. Como en los ’smartphones’ de verdad…
- Spotify for Symbian. Una de las mayores incoherencias de Spotify… hasta ahora. Y es que en los dominios de Spotify hay muchos más móviles Symbian que Androids y iPhones (la lista de Nokias sobre los que ahora corre Spotify es extensa y no se limita a la gama más alta del fabricante). Cosas de preocuparse, a veces, más del ‘mindshare’ que del ‘marketshare’… Como todas las versiones móviles de Spotify, sólo para suscriptores de pago.
En fin. Suficiente soft como para que, durante al menos un tiempo, el N97 siga siendo mi móvil…
PS 20100113 Otra aplicación muy interesante, especialmente para amantes de la música, es TuneWiki for Symbian, que inicialmente era un reproductor de la música que uno tuviese con el móvil más buscador de letras por internet (que sincroniza con la música) pero a la que han ido añadiendo componentes, especialmente un sintonizador de radios ’shoutcast’ que da muchísimo juego (ojo, eso sí, al consumo de ancho de banda si no estamos usando WiFi).
El Grado en Multimedia de la UOC y Mosaic, este sábado en Madrid
Saben los habituales que no suelo hablar de trabajo en el blog, pero esta vez es por una buena ocasión. Para el que no lo sepa, servidor se dedica, entre entrada de blog y entrada de blog, a currar de profe en la UOC, sobre todo en lo que hasta ahora era un título propio de la Universidad, el Graduado Multimedia. Pero a partir de febrero ese título evolucionará hacia el Grado de Multimedia, un ‘título Bolonia’ (esto es, adaptado al EEES). Y este sábado, 21 de noviembre, estaremos presentando el nuevo título en Madrid, junto con los también renovados y EEESificados grados en Ingeniería Informática y Tecnologías de Telecomunicación (en el Abba Atocha Hotel).
También presentaremos la próxima versión de la revista Mosaic (que, crucemos los dedos, estará en línea el sábado) y, para acabar de redondear la jornada, celebraremos una mesa redonda sobre la profesión del multimedia, con Tona Monjo (docente del grado de Multimedia), Javier Fdez. Rivera y Adelardo Sánchez, responsable de e-learning de Entel (graduados multimedia ambos), Raquel G. Cabañas (estudiante del Graduado Multimedia) y Antonio “Error 500″ Ortiz que, además de ser una ‘web celebrity’ y director de estrategia online y editorial de Weblogs SL, colabora con nosotros en el máster de Creación y producción multimedia. Todo ello moderado por Andrés Pedrera Carvajal, director técnico de iRTVE Medios Interactivos.
O sea que si estáis por Madrid o la cercanía, no dudéis en pasar y saludar (avisad antes, por favor). Prometo premio ;-).
Y para los que os mováis por órbitas más barcelonesas, dentro de unas semanas haremos lo propio “jugando en casa”.
Waving. Desde la inauguración del IV Congreso de la CiberSociedad
Disculpen la interrupción. Como casi todo el mundo que tiene Wave, servidor lleva unos días intentando descubrir la respuesta de la pregunta del millón de dólares: ¿para qué narices sirve Google Wave? (o \/\/ave, como dicen ellos). Experimento por aquí, experimento por allá, los casos de uso de ‘backchannel de conferencias’ y ‘liveblogging++’ son los que más me han atraído… Aprovechando que esta tarde, en el Citilab de Cornellà se inaugura el IV Congreso de la CiberSociedad (más info) y servidor estará por allá, cargado con el portátil, hemos decidido montar un experimento de ‘livewaving’…
Sí, ‘livewaving’. Y ‘hemos’, no ‘he’: a seis manos, con los señores Carlos Albaladejo y David Alcubierre, estaremos intentando ‘retrasmitir en directo para la wavesfera. Y como la wavesfera es más bien pequeña, todavía, hemos decidido transplantar el experimento a la blogosfera vía plug-in integrador de Waves en WordPress, wavr. Si todo va bien y tenéis cuenta en Wave, me temo, aquí abajo tenéis embebida la wave que estaremos creando, esta tarde, a partir de las 18:30. Disculpen los más que probables problemas de todo tipo, que esto (i) no llega ni a beta, (ii) estamos en directo y (iii) somos novatos (¡y pioneros!).
A ver cómo sale la cosa. No duden en hacer todos los comentarios constructivos que se les pasen por la cabeza.
add_wave("waveframe-1",{ bgcolor:"#ffffff", color:"#000000", font:"", font_size:"1em", width:"", height:"600px", server:"https://wave.google.com/wave/", id:"googlewave.com!w+KX_4_ldWA" });LaTeX en la web, cortesía de Google
Resulta ser que, para mi sorpresa, me entero hoy vía Ryan Moulton de que la API de ‘charts’ de Google es capaz de ‘dibujar’ LaTeX con facilidad. De ahí a pensar en hacer que la magia de jQuery (o similares) coja automáticamente todos los ’span’ con clase ‘math’, como <span class="math">i\hbar\frac{\partial}{\partial t} \Psi(\mathbf{r},\,t) = \hat H \Psi(\mathbf{r},t)</span> y los convierta del algo del estilo de
no hay un gran trecho. Y tras una donación anónima de código, aquí tenéis el script que lo consigue (previa carga de jQuery, desde luego):
$(document).ready(function() { $(".math").each(function() { $(this).replaceWith("<img src=\"http://chart.apis.google.com/chart?cht=tx&chf=bg,s,FFFFFF&chco=000000&chl=" + $(this).html() + "\" alt=\"" + $(this).html() + "\"/>"); }); });La cosa es un parche rápido, o sea que no le pidáis maravillas (ni ningún tipo de soporte). Además, no sé hasta donde llega la sofisticación de la API, y ahora no tengo ganas de ponerme a rascar. Tal y como está, el código genera ‘texto’ negro sobre fondo blanco, pero lo podéis cambiar tocando el FFFFFF y el 000000, respectivamente.
De nada…
Zino HD: Dell a por la sala de estar
Algún día alguien conseguirá diseñar como Apple...
Me entero por Egadget del lanzamiento (de momento parece que sólo en Irlanda) del nuevo Dell Inspiron Zino HD, que parece una apuesta clara al ataque de la sala de estar y la conexión a la tele: tamaño moderado (20×20 centímetros de superficie, por 9 centímetros de alto), múltiples colores, salida HDMI por defecto…
Y un precio que, para ser de fabricante grande y no llevar un Atom dentro, no está mal: 330 euros con el procesador mínimo (un AMD A64 2650E a 1.6GHz), dos gigas de RAM, 320 gigas de disco, tarjeta gráfica Mobility Radeon integrada en la placa base, grabadora de DVD y sin WiFi.
Eso sí, me seguirá asombrando siempre que nadie sea capaz ni de acercarse a Apple en cuanto a diseño ni de incluir crapware que no se ajusta lo más mínimo al ‘target’ al que se dirige el producto, por no hablar de que el mando a distancia de la foto, ni va incluido ni he podido encontralo en el proceso de compra…
29 de octubre, 1969: el primer mensaje de ARPANET
- Image via Wikipedia
Es una efeméride que no he visto en mucho sitios (de hecho, únicamente en LiveScience) pero hoy hace 40 años que un estudiante de UCLA llamado Charles Kline (este Charles S. Kline, supongo) envió el primer mensaje de ARPANET, el embrión de la actual internet. Apenas habían pasado 3 meses de la llegada del hombre a la Luna. No fue el centro de atención del planeta, ni lo recuerda mucha gente hoy, pero la repercusión del momento es, al menos, comparable.
Como podéis ver, las notas se tomaron en papel y, como corresponde a una prueba ‘de verdad’, Kline tecleó login y sólo llegaron la “l” y la “o”… Y a pesar de ello, aquí estamos, apenas 40 años más tarde.
RIP Geocities, 1995-2009
Catorce años de vida, para una propiedad web, no están nada mal. Y si son tan intensos como los de Geocities, que Yahoo! cierra hoy, aún menos. Web-unocerismo por un tubo y las peores atrocidades del diseño web de los 90 (una categoría en la que MySpace tomó la antorcha hace ya mucho tiempo) no impedirán que lloremos por uno de los sitios que popularizó el albergado gratuito de páginas y, por tanto, dio acceso a millones de usuarios a publicar en la web por vez primera.
La historia que cuenta la entrada de la Wikipedia es de vértigo: seis millones de páginas vistas en diciembre del 95, un millón de usuarios en octubre del 97, una IPO que llevó las acciones de los 17 dólares a más de 100, tercer sitio más visitado de la web en el 99, año en que sería adquirida por Yahoo!, en plena burbuja, a cambio de tres mil quinientos millones de dólares en acciones…
Y para acabar, el que probablemente sea el primer ejemplar de la aportación más “importante” de la era Geocities al diseño gráfico mundial: el GIF animado de en construcción (muchos más ejemplos, aquí).
Indescriptible...
Spotify y el p2p…
¿De dónde salen todas esas direcciones extrañas?
Igual soy el último en enterarme. Desde luego, mucha gente ya lo sabía desde hace bastante tiempo. Y Spotify no lo esconde (véase esta presentación, en PDF, en una conferencia, el pasado mes de julio), pero tampoco hace mucho por anunciarlo…
La cuestión es que, hace un rato, he mirado por casualidad el monitor de recursos de Windows y me he encontrado con que Spotify, como podéis ver en la imagen, descargaba de múltiples direcciones. Lo primero que he pensado es “menuda CDN“. Pero después me he dado cuenta que había direcciones dinámicas entre esos ordenadores a que me estaba conectando (véase el “dynamic.orange.es” de la captura de pantalla) y que, además, también estaba subiendo datos… Vamos, que esto tiene toda la pinta de ser una aplicación P2P. Y, naturalmente, una googlebúsqueda lo ha confirmado (véanse los dos enlaces anteriores, como muestra).
Y, la verdad, no me parece bien la política de la empresa al respecto. Si uno busca “P2P” en las FAQs en español, solo encontramos dos comentarios al respecto:
¿La versión móvil de Spotify usa conexiones P2P?
No. Spotify Mobile no usa P2P.
¡Sólo faltaría! Y
¿Por qué utiliza Spotify tantas conexiones a Internet?
Spotify utiliza una red P2P junto con servidores de streaming para transmitir música. Por esta razón puedes ver múltiples conexiones a otros usuarios de Spotify.
Pues vaya. ¿Entenderá el usuario medio de Spotify qué significa eso?
Y en las preferencias de la aplicación tampoco veo nada para desactivarlo (no tengo la menor duda de que estará en el contrato al que hice clic al instalar la aplicación). Pregúntenle a esos tres usuarios británicos de la captura de pantalla que me están pasando datos a 400 kilobits si (i) son conscientes de ello y (ii) si les hace gracia teniendo en cuenta que o bien están pagando por usar el servicio o bien están escuchando anuncios mientras me sirven esos 400 kilobits… Sin comentar, además, que naturalmente tengo mis dudas sobre que el hecho de servir contenidos con copyright a otros usuarios de internet sea de una legalidad clarísima.
Nada
En fin. Que el rebote que tengo ahora mismo es bastante considerable. ¿Qué opináis? ¿Me paso o me quedo corto?
PS 20091024 18:50 En respuesta a los comentarios (¡gracias!), no se trata de que usen el P2P (que no necesariamente me parece mal) sino de que:
- …no lo digan explícita y claramente a todos los usuarios. No todos los usuarios de Spotify tienen el nivel de los que frecuentamos esta web. De hecho, me juego algo a que hay muchísimos que no lo tienen nada claro. Y antes de consumir recursos del usuario, hay que avisar. Además, yo no me consideraba el usuario más tonto ni malinformado del mundo y me llevé una sorpresa. No esconder no es lo mismo que no avisar. Y, en este caso, no esconderse no me parece suficiente.
- …el uso del ancho de banda, no es inteligente (no funciona exclusivamente cuando no se está usando la conexión), no redunda en ningún beneficio para el usuario (ni menos anuncios para los usuarios del servicio gratuito ni créditos para los usuarios de pago) y tampoco es configurable (desactivable o limitable por el usuario).
Y esos dos puntos me parecen de juzgado de guardia.
Raindrop: la alternativa Mozilla para tus conversaciones
Mozilla acaba de anunciar su último experimento, Raindrop, que pretende ser una interfaz entre el usuario y sus “conversaciones”, provenientes tanto del correo como de RSS, el inevitable Twitter o, básicamente, lo que sea, filtrando todas las fuentes para detectar qué es importante y qué no, e interactuando con el navegador (que, sorpresa, no necesariamente tiene que ser Firefox: hablan de de Chrome y Safari como clientes preferentes, también).
Se trata, desde luego, de hacerse con el control (o asegurarse que el usuario tiene el control) de las comunicaciones. Si la misión os huele más que un poco a lo que dice sobre Wave Google, estáis como yo. Aunque esta vez el leit motif es “hacer que el correo vuelva a ser personal” en vez de “reinventar el correo”. En vez de saltar de medio, Mozilla apunta al agregado de todos aquellos medios en que se dan conversaciones y al filtrado “inteligente”.
Y, como interfaz, un servidor web ligero y una aplicación web AJAX muy “al estilo Twitter” pero como más aspiraciones y a consumir, por tanto, por un navegador moderno (estupenda razón para marginar a Internet Explorer, que a pesar de sus avances sigue sin querer jugar al mismo juego que los demás, pero se me escapa el motivo por el que no está Opera en la lista).
La cosa, como era de esperar, está muy verde y apenas anda por su versión 0.1, solo apta para los muy valientes, que se la tendrán que compilar, además, a partir del código fuente (a eso le llamo yo asegurarse de que no se cuelan novatos). Mientras tanto, han publicado sus “Guiding Principles” en la web del proyecto y abierto un Roadmap en su wiki.
Demasiados intentos de solución para un problema que aún carece de enuncado claro veo yo como para que esto se solucione a corto, o inluso medio, plazo. Pero la única manera de atacar un problema de esta magnitud es de cabeza, o sea que suerte a todos los participantes…
¡Habemus Kindle!
Mi Kindle
Pues sí, ya llevo algo más de 24 horas con el Kindle. Y, de momento, la experiencia, muy positiva, aunque no exenta de sus cosas. Vayamos por partes…
La primera impresión, excelente. Aunque uno venía de probar un iRex Iliad, un dispositivo, en cuanto al hardware, mucho más potente, el Kindle tiene un diseño extremadamente atractivo a la vista. Y la pantalla está en la línea de la del Iliad: quien la ve por primera vez no se acaba de creer que está encendida hasta que pasas de página (no es, eso sí, que la cosa sea absolutamente perfecta: aún falta mucho por avanzar, pero si sabes lo difícil que es esto, impresiona).
Puestos a buscarle problemas al diseño, a mí la botonera de la derecha del cacharro me habría gustado un poco más arriba, creo que daría para una postura más natural para leer y pasar páginas. No criticaré el tamaño, ni del cacharro ni de la pantalla: es un dispositivo de menos de 250 euros y eso es un factor que hay que tener en cuenta a la hora de criticar. La competencia, por lo que he visto, hasta los 300 euros, no me parece mejor (aunque esta es, desde luego, una opinión poco informada (pero informada)).
Welcome to the future. Igual es que ya tengo una cierta edad, pero subirse al metro, conectarse a la tienda de Amazon y descargarse un libro es algo que me hace sentir ciudadano del siglo XXI.
Cerrado, pero no tanto. No, no le puedes colocar un PDF directamente, porque no lo leerá. Pero… ¿Quién tiene muchos PDFs formateados para verse en una pantalla de 6″? Yo no… Y pasar documentos no es tan complicado. Cada kindle viene con dos buzones de correo. El primero permite enviar documentos al libro a través de la radio 3G (pagando, y no es especialmente barato), mientras que el segundo nos hace llegar el documento que le enviemos en formato Amazon al cabo de unos minutos. El Kindle aparece, al conectarlo vía USB, como disco, por lo que basta descargar el documento a la carpeta correspondiente y listos. Yo he probado, de momento, con docs y la conversión es más que satisfactoria. El servicio también soporta la conversión de PDFs, aunque avisan que hacen lo que pueden con ellos. Y es que no es fácil reformatear un documento de maquetado sofisticado para unas pàginas de tamaño aproximadamente A6… En defensa de Amazon hay que decir que el hermano grande del Kindle, el Kindle DX, con una pantalla en la que sí es razonable leer PDFs, sí los admite como formato de ficheros. Igual me paso de generoso, pero opino que se trata de una decisión de diseño razonable, no una restricción estúpida.
¿Y el catálogo? Ya sabía, antes de comprármelo que, por un lado, no iba a estar todo lo que buscase y, por otro, que los precios serían algo más caros que en Estados Unidos. Pero me ha dolido encontrarme las novedades a $13.79 (al cambio son 9 euros y poco, razonables, pero quedamos expuestos a las veleidades del mercado de divisas). Eso sí, la cosa no está libre de incongruencias:
Tiene narices...
Hitchhiker’s Guide To The Galaxy. Una de las limitaciones dolorosas del “Kindle International” (por oposición a la edición para Estados Unidos) es que la radio móvil (y gratuita) del cacharro no puede usarse para navegar por la web… excepto por la Wikipedia (únicamente en lengua inglesa). Sí tenemos, por tanto, allí donde haya cobertura, acceso a la mayor enciclopedia del mundo. Douglas Adams habría llorado de emoción (y a mí me duele en lo más hondo no haber pensado en grabarle un 42 en la “contraportada”).
Y para cerrar, un enlace con los 25 mejores hacks para el Kindle (aunque más de uno no funciona fuera de Estados Unidos).
PS Y el hecho de que lo hayan rebajado 20 dólares (y nos hayan devuelto la pasta a los que ya habíamos pasado por caja) muy de agradecer, aunque todos sepamos que se trata, simplemente, de responder a la presión del nuevo lector de Barnes & Noble…
Música en Internet: fastidiar al usuario, por cualquier camino
¿Cómo que no están disponibles?
La próxima vez que oiga a un ejecutivo de discográfica afirmar, con todo el descaro, que lo que hacen es preocuparse por el consumidor, no respondo de mis acciones. Es el pan nuestro de cada día con cada gran actualización del catálogo de Spotify: toca pasarse por las ‘playlists’ a ver si ha habido suerte y siguen enteras o bien si alguien ha decidido que tal disco ya no puede licenciarse a tal territorio… El colmo del despropósito, desde luego, es cuando alguien decide que una determinada edición de un determinado disco va a desaparecer… Eso es lo que ha pasado con la playlist de la imagen: todas esas canciones, de esos mismos discos, siguen disponibles en Spotify: sólo que ahora tienen un absolutamente carente de significado “2009 Re-Mastered Digital Version” al final. Y la playlist, ahora mismo, vuelve a tener a todas sus pistas en su sitio… solo después de buscarlas de nuevo, una a una, por el catálogo, para volverlas a colocar en la lista.
Lo han hecho, seguro, para darme un mejor servicio…
PS Que conste que el cabreo va con el impresentable de la discográfica que ha cambiado un disco por otro: programar un algoritmo que vaya buscando por las playlists de los usuarios a la caza de pistas ya no disponibles, adivinando si ha aparecido una versión diferente pero disponible y sustituyéndolas es una tarea complicada y absolutamente innecesaria que no voy a exigirle a Spotify…
Aza Raskin: El ‘hub’ es el navegador
Click here to view the embedded video.
Muy interesante presentación de Aza Raskin (azarask.in, @azaaza) sobre el futuro del navegador. Uno de los puntos interesantes: quien sabe más de mí no es Yahoo! (que sabe bastante), ni es Facebook (que sabe mucho), ni es Google (que lo sabe casi todo): quien lo sabe todo es el navegador (sobre todo si la información de todos mis navegadores está sincronizada a través de algo como Weave). Interesante, mucho. Y un motivo de peso para que Google se metiese en el negocio de los navegadores, por cierto, si nos ponemos un poco “conspiranoicos”…

