Planet JEM
Waving. Desde la inauguración del IV Congreso de la CiberSociedad
Disculpen la interrupción. Como casi todo el mundo que tiene Wave, servidor lleva unos días intentando descubrir la respuesta de la pregunta del millón de dólares: ¿para qué narices sirve Google Wave? (o \/\/ave, como dicen ellos). Experimento por aquí, experimento por allá, los casos de uso de ‘backchannel de conferencias’ y ‘liveblogging++’ son los que más me han atraído… Aprovechando que esta tarde, en el Citilab de Cornellà se inaugura el IV Congreso de la CiberSociedad (más info) y servidor estará por allá, cargado con el portátil, hemos decidido montar un experimento de ‘livewaving’…
Sí, ‘livewaving’. Y ‘hemos’, no ‘he’: a seis manos, con los señores Carlos Albaladejo y David Alcubierre, estaremos intentando ‘retrasmitir en directo para la wavesfera. Y como la wavesfera es más bien pequeña, todavía, hemos decidido transplantar el experimento a la blogosfera vía plug-in integrador de Waves en WordPress, wavr. Si todo va bien y tenéis cuenta en Wave, me temo, aquí abajo tenéis embebida la wave que estaremos creando, esta tarde, a partir de las 18:30. Disculpen los más que probables problemas de todo tipo, que esto (i) no llega ni a beta, (ii) estamos en directo y (iii) somos novatos (¡y pioneros!).
A ver cómo sale la cosa. No duden en hacer todos los comentarios constructivos que se les pasen por la cabeza.
add_wave("waveframe-1",{ bgcolor:"#ffffff", color:"#000000", font:"", font_size:"1em", width:"", height:"600px", server:"https://wave.google.com/wave/", id:"googlewave.com!w+KX_4_ldWA" });LaTeX en la web, cortesía de Google
Resulta ser que, para mi sorpresa, me entero hoy vía Ryan Moulton de que la API de ‘charts’ de Google es capaz de ‘dibujar’ LaTeX con facilidad. De ahí a pensar en hacer que la magia de jQuery (o similares) coja automáticamente todos los ’span’ con clase ‘math’, como <span class="math">i\hbar\frac{\partial}{\partial t} \Psi(\mathbf{r},\,t) = \hat H \Psi(\mathbf{r},t)</span> y los convierta del algo del estilo de
no hay un gran trecho. Y tras una donación anónima de código, aquí tenéis el script que lo consigue (previa carga de jQuery, desde luego):
$(document).ready(function() { $(".math").each(function() { $(this).replaceWith("<img src=\"http://chart.apis.google.com/chart?cht=tx&chf=bg,s,FFFFFF&chco=000000&chl=" + $(this).html() + "\" alt=\"" + $(this).html() + "\"/>"); }); });La cosa es un parche rápido, o sea que no le pidáis maravillas (ni ningún tipo de soporte). Además, no sé hasta donde llega la sofisticación de la API, y ahora no tengo ganas de ponerme a rascar. Tal y como está, el código genera ‘texto’ negro sobre fondo blanco, pero lo podéis cambiar tocando el FFFFFF y el 000000, respectivamente.
De nada…
Zino HD: Dell a por la sala de estar
Algún día alguien conseguirá diseñar como Apple...
Me entero por Egadget del lanzamiento (de momento parece que sólo en Irlanda) del nuevo Dell Inspiron Zino HD, que parece una apuesta clara al ataque de la sala de estar y la conexión a la tele: tamaño moderado (20×20 centímetros de superficie, por 9 centímetros de alto), múltiples colores, salida HDMI por defecto…
Y un precio que, para ser de fabricante grande y no llevar un Atom dentro, no está mal: 330 euros con el procesador mínimo (un AMD A64 2650E a 1.6GHz), dos gigas de RAM, 320 gigas de disco, tarjeta gráfica Mobility Radeon integrada en la placa base, grabadora de DVD y sin WiFi.
Eso sí, me seguirá asombrando siempre que nadie sea capaz ni de acercarse a Apple en cuanto a diseño ni de incluir crapware que no se ajusta lo más mínimo al ‘target’ al que se dirige el producto, por no hablar de que el mando a distancia de la foto, ni va incluido ni he podido encontralo en el proceso de compra…
29 de octubre, 1969: el primer mensaje de ARPANET
- Image via Wikipedia
Es una efeméride que no he visto en mucho sitios (de hecho, únicamente en LiveScience) pero hoy hace 40 años que un estudiante de UCLA llamado Charles Kline (este Charles S. Kline, supongo) envió el primer mensaje de ARPANET, el embrión de la actual internet. Apenas habían pasado 3 meses de la llegada del hombre a la Luna. No fue el centro de atención del planeta, ni lo recuerda mucha gente hoy, pero la repercusión del momento es, al menos, comparable.
Como podéis ver, las notas se tomaron en papel y, como corresponde a una prueba ‘de verdad’, Kline tecleó login y sólo llegaron la “l” y la “o”… Y a pesar de ello, aquí estamos, apenas 40 años más tarde.
Microdata vs. RDFa – What does it mean to us?
Only today I became aware of microdata, the proposed way of embedding semantic annotations into HTML5. (Yes, they adopted the syntax that Michael also prefers for OMDoc, and which I personally hate, but I will get used to it.) Microdata are not to be confused with microformats, a poor man’s way of annotation that (ab)uses CSS classes and thus is compatible with HTML 4. Microdata are something like RDFa but
- are slightly easier to use for people who don’t understand XML namespaces
- granted, RDFa’s excessive reliance on XML namespaces makes it hard to parse, and makes it unbearably complex to copy/paste a fragment, which is an important use case for HTML5
- allow for ad hoc pseudo-semantic markup when you do not use an ontology
- What’s the point in annotating at all, then?
- compatible with the non-XML syntax of HTML5 (which should have been ditched IMHO, but, well, in the interest of reactionary users and software, they decided differently)
The fight for the future of RDFa in HTML is going on, but what does that mean to KWARC? We have incorporated RDFa into OMDoc as a means of extending the metadata vocabularies. RDFa, originally designed for XHTML, is prepared for being integrated into any XML language, including OMDoc. HTML5 microdata are an integral part of the HTML5 specification and would not work in other XML languages. OK, but we present OMDoc documents as HTML to make them human-readable. In this output, we want to preserve the semantics of the OMDoc markup, and for that we had always been thinking about using RDFa. (We know exactly how to do it, but just have not yet implemented that step, though.) We could use HTML5 microdata instead, but:
- RDFa has little software support so far, but microdata have none (beyond proofs of concept)
- We generate XML-compliant HTML. The non-XML syntax of HTML5 supports embedded MathML, but I doubt that it will support parallel OpenMath markup, where elements from yet another namespace are embedded into the MathML formulae.
- We generate HTML. The embedded annotations need not be authored manually, so they do not have to be easy to author.
- We are interested in using well-defined ontologies to express semantics, so we don’t need ad hoc “semantic” markup.
What do you think?
RIP Geocities, 1995-2009
Catorce años de vida, para una propiedad web, no están nada mal. Y si son tan intensos como los de Geocities, que Yahoo! cierra hoy, aún menos. Web-unocerismo por un tubo y las peores atrocidades del diseño web de los 90 (una categoría en la que MySpace tomó la antorcha hace ya mucho tiempo) no impedirán que lloremos por uno de los sitios que popularizó el albergado gratuito de páginas y, por tanto, dio acceso a millones de usuarios a publicar en la web por vez primera.
La historia que cuenta la entrada de la Wikipedia es de vértigo: seis millones de páginas vistas en diciembre del 95, un millón de usuarios en octubre del 97, una IPO que llevó las acciones de los 17 dólares a más de 100, tercer sitio más visitado de la web en el 99, año en que sería adquirida por Yahoo!, en plena burbuja, a cambio de tres mil quinientos millones de dólares en acciones…
Y para acabar, el que probablemente sea el primer ejemplar de la aportación más “importante” de la era Geocities al diseño gráfico mundial: el GIF animado de en construcción (muchos más ejemplos, aquí).
Indescriptible...
Spotify y el p2p…
¿De dónde salen todas esas direcciones extrañas?
Igual soy el último en enterarme. Desde luego, mucha gente ya lo sabía desde hace bastante tiempo. Y Spotify no lo esconde (véase esta presentación, en PDF, en una conferencia, el pasado mes de julio), pero tampoco hace mucho por anunciarlo…
La cuestión es que, hace un rato, he mirado por casualidad el monitor de recursos de Windows y me he encontrado con que Spotify, como podéis ver en la imagen, descargaba de múltiples direcciones. Lo primero que he pensado es “menuda CDN“. Pero después me he dado cuenta que había direcciones dinámicas entre esos ordenadores a que me estaba conectando (véase el “dynamic.orange.es” de la captura de pantalla) y que, además, también estaba subiendo datos… Vamos, que esto tiene toda la pinta de ser una aplicación P2P. Y, naturalmente, una googlebúsqueda lo ha confirmado (véanse los dos enlaces anteriores, como muestra).
Y, la verdad, no me parece bien la política de la empresa al respecto. Si uno busca “P2P” en las FAQs en español, solo encontramos dos comentarios al respecto:
¿La versión móvil de Spotify usa conexiones P2P?
No. Spotify Mobile no usa P2P.
¡Sólo faltaría! Y
¿Por qué utiliza Spotify tantas conexiones a Internet?
Spotify utiliza una red P2P junto con servidores de streaming para transmitir música. Por esta razón puedes ver múltiples conexiones a otros usuarios de Spotify.
Pues vaya. ¿Entenderá el usuario medio de Spotify qué significa eso?
Y en las preferencias de la aplicación tampoco veo nada para desactivarlo (no tengo la menor duda de que estará en el contrato al que hice clic al instalar la aplicación). Pregúntenle a esos tres usuarios británicos de la captura de pantalla que me están pasando datos a 400 kilobits si (i) son conscientes de ello y (ii) si les hace gracia teniendo en cuenta que o bien están pagando por usar el servicio o bien están escuchando anuncios mientras me sirven esos 400 kilobits… Sin comentar, además, que naturalmente tengo mis dudas sobre que el hecho de servir contenidos con copyright a otros usuarios de internet sea de una legalidad clarísima.
Nada
En fin. Que el rebote que tengo ahora mismo es bastante considerable. ¿Qué opináis? ¿Me paso o me quedo corto?
PS 20091024 18:50 En respuesta a los comentarios (¡gracias!), no se trata de que usen el P2P (que no necesariamente me parece mal) sino de que:
- …no lo digan explícita y claramente a todos los usuarios. No todos los usuarios de Spotify tienen el nivel de los que frecuentamos esta web. De hecho, me juego algo a que hay muchísimos que no lo tienen nada claro. Y antes de consumir recursos del usuario, hay que avisar. Además, yo no me consideraba el usuario más tonto ni malinformado del mundo y me llevé una sorpresa. No esconder no es lo mismo que no avisar. Y, en este caso, no esconderse no me parece suficiente.
- …el uso del ancho de banda, no es inteligente (no funciona exclusivamente cuando no se está usando la conexión), no redunda en ningún beneficio para el usuario (ni menos anuncios para los usuarios del servicio gratuito ni créditos para los usuarios de pago) y tampoco es configurable (desactivable o limitable por el usuario).
Y esos dos puntos me parecen de juzgado de guardia.
Raindrop: la alternativa Mozilla para tus conversaciones
Mozilla acaba de anunciar su último experimento, Raindrop, que pretende ser una interfaz entre el usuario y sus “conversaciones”, provenientes tanto del correo como de RSS, el inevitable Twitter o, básicamente, lo que sea, filtrando todas las fuentes para detectar qué es importante y qué no, e interactuando con el navegador (que, sorpresa, no necesariamente tiene que ser Firefox: hablan de de Chrome y Safari como clientes preferentes, también).
Se trata, desde luego, de hacerse con el control (o asegurarse que el usuario tiene el control) de las comunicaciones. Si la misión os huele más que un poco a lo que dice sobre Wave Google, estáis como yo. Aunque esta vez el leit motif es “hacer que el correo vuelva a ser personal” en vez de “reinventar el correo”. En vez de saltar de medio, Mozilla apunta al agregado de todos aquellos medios en que se dan conversaciones y al filtrado “inteligente”.
Y, como interfaz, un servidor web ligero y una aplicación web AJAX muy “al estilo Twitter” pero como más aspiraciones y a consumir, por tanto, por un navegador moderno (estupenda razón para marginar a Internet Explorer, que a pesar de sus avances sigue sin querer jugar al mismo juego que los demás, pero se me escapa el motivo por el que no está Opera en la lista).
La cosa, como era de esperar, está muy verde y apenas anda por su versión 0.1, solo apta para los muy valientes, que se la tendrán que compilar, además, a partir del código fuente (a eso le llamo yo asegurarse de que no se cuelan novatos). Mientras tanto, han publicado sus “Guiding Principles” en la web del proyecto y abierto un Roadmap en su wiki.
Demasiados intentos de solución para un problema que aún carece de enuncado claro veo yo como para que esto se solucione a corto, o inluso medio, plazo. Pero la única manera de atacar un problema de esta magnitud es de cabeza, o sea que suerte a todos los participantes…
¡Habemus Kindle!
Mi Kindle
Pues sí, ya llevo algo más de 24 horas con el Kindle. Y, de momento, la experiencia, muy positiva, aunque no exenta de sus cosas. Vayamos por partes…
La primera impresión, excelente. Aunque uno venía de probar un iRex Iliad, un dispositivo, en cuanto al hardware, mucho más potente, el Kindle tiene un diseño extremadamente atractivo a la vista. Y la pantalla está en la línea de la del Iliad: quien la ve por primera vez no se acaba de creer que está encendida hasta que pasas de página (no es, eso sí, que la cosa sea absolutamente perfecta: aún falta mucho por avanzar, pero si sabes lo difícil que es esto, impresiona).
Puestos a buscarle problemas al diseño, a mí la botonera de la derecha del cacharro me habría gustado un poco más arriba, creo que daría para una postura más natural para leer y pasar páginas. No criticaré el tamaño, ni del cacharro ni de la pantalla: es un dispositivo de menos de 250 euros y eso es un factor que hay que tener en cuenta a la hora de criticar. La competencia, por lo que he visto, hasta los 300 euros, no me parece mejor (aunque esta es, desde luego, una opinión poco informada (pero informada)).
Welcome to the future. Igual es que ya tengo una cierta edad, pero subirse al metro, conectarse a la tienda de Amazon y descargarse un libro es algo que me hace sentir ciudadano del siglo XXI.
Cerrado, pero no tanto. No, no le puedes colocar un PDF directamente, porque no lo leerá. Pero… ¿Quién tiene muchos PDFs formateados para verse en una pantalla de 6″? Yo no… Y pasar documentos no es tan complicado. Cada kindle viene con dos buzones de correo. El primero permite enviar documentos al libro a través de la radio 3G (pagando, y no es especialmente barato), mientras que el segundo nos hace llegar el documento que le enviemos en formato Amazon al cabo de unos minutos. El Kindle aparece, al conectarlo vía USB, como disco, por lo que basta descargar el documento a la carpeta correspondiente y listos. Yo he probado, de momento, con docs y la conversión es más que satisfactoria. El servicio también soporta la conversión de PDFs, aunque avisan que hacen lo que pueden con ellos. Y es que no es fácil reformatear un documento de maquetado sofisticado para unas pàginas de tamaño aproximadamente A6… En defensa de Amazon hay que decir que el hermano grande del Kindle, el Kindle DX, con una pantalla en la que sí es razonable leer PDFs, sí los admite como formato de ficheros. Igual me paso de generoso, pero opino que se trata de una decisión de diseño razonable, no una restricción estúpida.
¿Y el catálogo? Ya sabía, antes de comprármelo que, por un lado, no iba a estar todo lo que buscase y, por otro, que los precios serían algo más caros que en Estados Unidos. Pero me ha dolido encontrarme las novedades a $13.79 (al cambio son 9 euros y poco, razonables, pero quedamos expuestos a las veleidades del mercado de divisas). Eso sí, la cosa no está libre de incongruencias:
Tiene narices...
Hitchhiker’s Guide To The Galaxy. Una de las limitaciones dolorosas del “Kindle International” (por oposición a la edición para Estados Unidos) es que la radio móvil (y gratuita) del cacharro no puede usarse para navegar por la web… excepto por la Wikipedia (únicamente en lengua inglesa). Sí tenemos, por tanto, allí donde haya cobertura, acceso a la mayor enciclopedia del mundo. Douglas Adams habría llorado de emoción (y a mí me duele en lo más hondo no haber pensado en grabarle un 42 en la “contraportada”).
Y para cerrar, un enlace con los 25 mejores hacks para el Kindle (aunque más de uno no funciona fuera de Estados Unidos).
PS Y el hecho de que lo hayan rebajado 20 dólares (y nos hayan devuelto la pasta a los que ya habíamos pasado por caja) muy de agradecer, aunque todos sepamos que se trata, simplemente, de responder a la presión del nuevo lector de Barnes & Noble…
Música en Internet: fastidiar al usuario, por cualquier camino
¿Cómo que no están disponibles?
La próxima vez que oiga a un ejecutivo de discográfica afirmar, con todo el descaro, que lo que hacen es preocuparse por el consumidor, no respondo de mis acciones. Es el pan nuestro de cada día con cada gran actualización del catálogo de Spotify: toca pasarse por las ‘playlists’ a ver si ha habido suerte y siguen enteras o bien si alguien ha decidido que tal disco ya no puede licenciarse a tal territorio… El colmo del despropósito, desde luego, es cuando alguien decide que una determinada edición de un determinado disco va a desaparecer… Eso es lo que ha pasado con la playlist de la imagen: todas esas canciones, de esos mismos discos, siguen disponibles en Spotify: sólo que ahora tienen un absolutamente carente de significado “2009 Re-Mastered Digital Version” al final. Y la playlist, ahora mismo, vuelve a tener a todas sus pistas en su sitio… solo después de buscarlas de nuevo, una a una, por el catálogo, para volverlas a colocar en la lista.
Lo han hecho, seguro, para darme un mejor servicio…
PS Que conste que el cabreo va con el impresentable de la discográfica que ha cambiado un disco por otro: programar un algoritmo que vaya buscando por las playlists de los usuarios a la caza de pistas ya no disponibles, adivinando si ha aparecido una versión diferente pero disponible y sustituyéndolas es una tarea complicada y absolutamente innecesaria que no voy a exigirle a Spotify…
Readably and economically printing LNCS papers
The LNCS format does not print nicely on A4, because the LNCS book pages are much smaller. However, most preprints, your own LNCS papers, and papers you get for reviewing are formatted for A4. Printing one page per sheet wastes a lot of paper for the wide margin, but when you print two pages per sheet you can hardly read the small text any more. Here is a fix:
pdfnup doc.pdf --nup 2x1 --trim "-6cm -6cm -6cm -6cm" --delta "-18cm -18cm" --scale 1.8Aza Raskin: El ‘hub’ es el navegador
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Muy interesante presentación de Aza Raskin (azarask.in, @azaaza) sobre el futuro del navegador. Uno de los puntos interesantes: quien sabe más de mí no es Yahoo! (que sabe bastante), ni es Facebook (que sabe mucho), ni es Google (que lo sabe casi todo): quien lo sabe todo es el navegador (sobre todo si la información de todos mis navegadores está sincronizada a través de algo como Weave). Interesante, mucho. Y un motivo de peso para que Google se metiese en el negocio de los navegadores, por cierto, si nos ponemos un poco “conspiranoicos”…
Zoom ‘estilo Mac’ con QZoom
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QZoom es una de esas herramientas que los Macs traen por defecto pero que los [cuatro gatos] que usamos Windows tenemos que rebuscar por ahí…
El programita (que cuenta, como es casi obligatorio, estos días con versión portable ‘para llevar puesta en el pen’) nos permite, en cualquier momento, hacer zoom en la pantalla y, como podéis ver en el vídeo de demostración, movernos de manera intuitiva por la pantalla. Ideal para hacer screencasts, para presentaciones en las que la pantalla no permite que todos los asistentes lean cómodamente el texto en pantalla o, en definitiva, para cualquier otra situación de accesibilidad limitada.
Comprime tus imágenes con RIOT
Comprimir imágenes, fácilmente... y gratis
Uno de los problemas que aquejan a las webs de ‘novatos’, casi universalmente, son las imágenes que pesan de más. Jugar con los ’settings’ de compresión de JPGs en Photoshop o en Gimp no es especialmente complicado, pero sí exige de un poquito de paciencia (y, claro, hay que tener o Photoshop o Gimp a mano y, además, en el caso de Photoshop, eso implica o dejarse una pasta o llevar el parche en el ojo…). Pero ahora, con RIOT, queda poca excusa: es gratis, es sencillo, la descarga pesa poco, se habla con la mayoría de formatos de archivo (y no tiene ningún tipo de problema con el ‘portapapeles’ de Windows: ImpPant y Ctrl+V da una captura de la pantalla, Alt+ImprPant captura la ventana activa), guarda JPEGs, GIFs y PNGs… Cuenta, incluso, con una versión portable para llevarse siempre encima.
Vamos, que no tenéis excusa.
Victor Hugo, sobre la propiedad intelectual
Tengo el francés un poco oxidado, pero diría que la traducción es merecedora de un aprobado, al menos:
El principio es doble, no lo olvidemos. El libro, en tanto que libro, pertenece al autor, pero en tanto que idea, pertenece —la palabra no es exagerada— al género humano. Todas las inteligencias tienen derecho a él. Si uno de los dos derechos, el derecho del escritor y el derecho de la mente humana, debiese ser sacrificado, sería, sin duda, el derecho del escritor, puesto que el interés público es nuestra preocupación única, y todos, afirmo, deben pasar antes que nosotros.
Son las palabras de Victor Hugo para abrir el Congreso Literario Internacional de 1878 (fuente, vía).
Y la cita no es baladí, por una vez: Victor Hugo era, allá por el siglo XIX, un auténtico best-seller, autor de Les Misérables y Notre-Dame de Paris y, en una época en la que pocos se preocupaban de los derechos de los autores, fue uno de los fundadores de la Association Littéraire et Artistique Internationale, que llevaría a la redacción y firma de la Convención de Berna para la Protección de Obras Artísticas y Literarias, de 1886, que otorgaba el copyright a las obras “por defecto” y extendía internacionalmente los derechos de autor.
Y digo yo que si el papá más célebre de la cosa anteponía el bien común al del autor, igual habría que hacerle caso, ¿no?
Publicidad online vs publicidad papel
Extraído y traducido de un artículo de Robert Cringely…
Las agencias publicitarias de hace 15 años no querían saber si sus anuncios se leían o no, nos dijeron. Esto era, simplemente, porque si un anunciante desscubría que pocos, si es que alguno, lectores leían su anuncio de la página 113, la compañía podría retirar el anuncio y ahorrarse el dinero, restando ingresos a la agencia en el proceso. Toda la capacidad de vender una ratio publicidad-contenido del 75% (necesaria para conseguir distribución impresa por correo en Estados Unidos — otro azote anómalo en la era digital) se basaba en esta ignorancia deliberada. Tanto las agencias como las publicaciones sabían que muchos —incluso la mayoría— dólares de publicidad se malgastaban, pero no les interesaba admitirlo, o sea que no lo hacían.
Contrástese esto con el pay-per-click, brutalmente honesto, donde cada anuncio con éxito es eficaz y los anunciantes tienen una muy buena idea del rendimiento de su dinero. Esto es precisamente por lo que las revistas, diarios y televisiones basadas en publicidad están perdiendo ingresos. Es una tendencia que probablemente continúe, y solo puede resultar en una degradación de los estándares de producción en el lado papel para ajustarse al reducido potencial de ingresos del negocio online, donde el engaño da paso a resultados medibles, aunque empobrecidos.
Vamos, que es la información (sobre el rendimiento de la publicidad, pero información al fin y al cabo) la que está matando a los diarios. Una hipótesis interesante, y muy fácil de creer.
Day of the eBook
Díganme que no:
- Me dejan un iRex Iliad
- Sale a la venta fuera de los Estados Unidos el Kindle. Y claro, en un ataque compulsivo, encargo uno
- La biblioteca de mi universidad anuncia un programa de préstamo de tales cacharritos
Por partes…
¡Un Iliad!Welcome to the future... (aunque lleva un par de años en el mercado)
Pues sí, me han dejado un http://www.irextechnologies.com/products/iliad" hreflang="en">iRex iLiad (no sé qué me pedirán para devolver el favor, pero a fe mía que es un gran favor)…
Aprovechando que últimamente estoy revisando la traducción de un material muy interesante (los que que tengáis buena vista tenéis un “sneak preview” no autorizado ahí mismo…) he invertido unas cuantas horas en jugar con el cacharrito (que sale por unos escalofriantes 550 euros pero que, con su pantalla de 8″ y su capacidad de anotaciones manuscritas, es una herramienta muy pero que muy interesante). Ya había tenido alguno en las manos y la impresión había sido muy buena. Pero después de esta primera experiencia estoy dispuesto a afirmar que la cosa, más que futuro, tiene casi-presente: bajen el precio hasta los 300 euros y comiencen la campaña de marketing, y verán como venden…
Como en el caso de la música, la digitalización no va a matar a los soportes físicos: solo a los ‘cutres’. Si ya hemos comprobado que es tan cierto que “MP3 killed the CD star” como que el vinilo, lejos de sufrir, vuelve por sus fueros, mi predicción de pitoniso es que lo que van a sufrir son los libros de bolsillo de mala factura y los grandes volúmenes de impresiones de las lásers de muchas oficinas. El libro electrónico, al menos hoy, no puede competir con un libro con una edición realmente cuidada ni con una buena revista. Pero ¿con el libro de bolsillo cutre o con el artículo de 20 páginas impreso en DIN A4? No hay color, créanme. Ninguno. Al tiempo.
Ahora mismo el gran problema del libro electrónico es obtener contenidos (volveremos sobre el tema un poco más adelante). Pero cuando uno tiene un .doc a mano, basta decirle a Word que quiere usar una página de 15×10 sin apenas márgenes, más una tipografía de 8 o 9 puntos (me falta experimentar un poco con el tema, pero esa receta funciona) y generar un PDF. Y ya hemos (i) salvado una rama de un árbol del Amazonas1 y (ii) evitado cargar con un tocho de 300 páginas DIN A4. Genial.
(Para los no familiarizados con el tema: los libros electrónicos se caracterizan por el uso de pantallas de “tinta electrónica”. Si no has visto una, resulta difícil de captar lo agradables que son a la vista. Además, a cambio de ser extremadamente lentas (girar una página puede tardar un segundo, una verdadera eternidad) tienen un consumo de energía mínimo, por lo que podemos tener el cacharro encendido durante días. Si a esto le sumamos la capacidad de almacenar más texto del que seremos capaces de leer nunca, la cosa se vuelve muy atractiva.)
Finalmente, Kindle¡Compro!
Ha sido la noticia con la que me he despertado. Finalmente Amazon lanza el Kindle 2 fuera de Estados Unidos (página oficial). Antes de que cunda la emoción:
- No se trata del ‘hermano grande’ Kindle DX, con su enorme pantalla de 9.7″, sino del pequeñín Kindle 2, con pantalla de 6″ 800×600 (y que, además, abulta tanto como el Iliad, con su pantalla de 8″).
- Aún hay que pedirlo a Estados Unidos. Con lo que a los 280 dólares del precio hay que sumar 20 más de gastos de envío y 50 más por lo que muy probablemente nos claven cuando pase por la aduana, con lo que nos ponemos en 350 (250 euros, al cambio de hoy, poco más o menos).
- Si quiere usted contenidos que no sean en inglés en Amazon, “siga probando, hay miles de premios”.
- Las capacidades inalámbricas disponibles en Estados Unidos se ven bastante diluidas. El cacharro viene con acceso a la red móvil de telefonía que permite, en su país de nacimiento, acceder a la tienda de Amazon, husmear por el catálogo y leer las primeras páginas de cualquier libro de su catálogo electrónico por la patilla (si quiere usted seguir leyendo, pase por caja). Hasta aquí, siempre que lo permita la cobertura (en España parece que será 3G en buena parte del territorio y EDGE/GPRS en casi todas partes), la misma experiencia (y gratis) estará disponible en España2. Pero en Estados Unidos el cacharro también podía usarse como “lento-navegador-web-con-lector-RSS” gratis, y por aquí… no.
- El soporte de formatos no es el ideal: nativamente soporta el formato Kindle (AZW), más TXT, Audible, MP3 y MOBIs y PRCs no protegidos; para usar PDFs, HTMLs y DOCs hay que pasar por un conversor.
(Seguramente me habré dejado algo más…) Y aún así, no eran las siete y media de la mañana cuando les he hecho el pedido (ah, sí, lo olvidaba: el lanzamiento efectivo no es hasta el día 19, o sea que me va a tocar esperar). ¿Por qué?
- Porque, a pesar de que yo quería el DX (que anuncian para “algún momento del año que viene”) uno es así de compulsivo, qué se le va a hacer… :-P
- Un catálogo de 350,000 libros ‘a un click’ es muy goloso (alguien que conozco decía que habría que inventar las “librerías de guardia” y Amazon ha satisfecho sus deseos). Si los ‘grandes éxitos’ están a 10 dólares… Y una suscripción al New York Times “de papel” por 14 dólares al mes, o al New Yorker por 3 tampoco están mal (clasicón que es uno, sí).
- Lo del inglés, afortunadamente, no es problema (nunca les agradeceré lo suficiente a mis padres la pasta que se dejaron en las clases del idioma de los Williams (Shakespeare y Gibson)).
- Para navegar por la web en movilidad, ya tengo mis soluciones.
- Lo de los formatos… como ya comentaba antes hablando del Iliad, los contenidos a consumir en una pantalla tan pequeña, si no queremos dejarnos la vista en ello, hay que formatearlos e “imprimirlos” especialmente. O sea que no me viene de aquí pasar por un filtro más…
Y, quizá con más peso, porque de vez en cuando hay que votar con la cartera: esto es el futuro y, si para confirmarlo hay que pasar por caja, estoy dispuesto a hacerlo (aunque, ciertamente, cuando pongan a la venta el DX por aquí me van a llegar los dientes al suelo y, de hecho, a mí lo que me gustaría es el hijo ilegítimo de un Kindle con un IREX Digital Reader).
Y, finalmente…
En mi biblioteca, tambiénQue con mucha frecuencia nos olvidamos de felicitar los no-tan-pequeños pasos que dan los que tenemos cerca. Y es que la biblioteca de la UOC anuncia hoy la prueba piloto de un servicio de consulta y de préstamo de dispositivos de lectura de libros electrónicos. ¡Felicidades! (También por acertar el día del anuncio, desde luego.)
Y ahora ya sí para acabar (me dejo para otro día los temas de propiedad intelectual, que ya me he enrollado más que suficiente) un enlace: la tienda de e-readers de Leer-e, por si alguien quiere ver cómo está la competencia de Amazon e iRex.
1 Naturalmente, dado que construir un cacharro de estos tiene un “coste en carbón” notable, va a haber que imprimir mucho papel antes de llegar a compensar. Pero a la larga, deberían salir los números. Volver
2 He leído por ahí que había quien se quejaba de que se cobraría por el acceso móvil. Sí-pero-no: solo si queremos sincronizar ‘over-the-air’ nuestro catálogo (cosa que podemos hacer sin cargo alguno vía USB), en cuyo caso nos cobrarán un dólar por mega (que es, ciertamente, carísimo). Por favor, leed las condiciones “españolas” con atención. Volver
La ciencia en España no necesita tijeras
En obm nos solidarizamos con la campaña...
En tiempos de crisis menos dinero para investigación y desarrollo. Una gran receta para perpetuar la crisis… Más en lainformacion.com…
PS El origen de la idea y la opinión de La Biblioteca de Babel. Y en Maikelnai’s blog.
Tu sitio políglota con Google
¿Dirá ahí lo que debería decir?
En este mundo globalizado en el que vivimos (toma cliché) cada vez es más frecuente que nos llegue alguna visita de algún extraño país que, por aquellas cosas de la vida, no hable español. Una solución interesante es el widget de Google Translate, añadible a cualquier página con un minuto de trabajo (si llega) y que es capaz de traducir tu sitio a 50 idiomas sin despeinarse (y que no se muestra a aquellos visitantes cuyas preferencias de idioma en el navegador apuntan al español (o al idioma que toque, dependiendo de la web)). Un breve experimento ha demostrado que a la traducción español-inglés (al menos para el lenguaje informal de obm) aún le queda camino por recorrer y que, comprensiblemente, el camino del español al catalán es bastante más sencillo…
MathML CSS Profile
The W3C has just published the Last Call draft of A MathML for CSS profile.
2 down 1 to go!

